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Recibir remesas del extranjero: cómo hacerlo de forma segura

Alejandro Hernández

Recibir remesas del extranjero: cómo hacerlo de forma segura

Para muchas familias, la remesa que llega desde el extranjero es una parte importante del ingreso del mes. Recibirla de forma segura significa saber de dónde viene, por qué medio llega y qué costos tendrá antes de que el dinero esté en tus manos.

Qué es una remesa y por qué importa

Una remesa es un envío de dinero que hace una persona desde otro país a alguien en México, normalmente un familiar. Puede llegar a una cuenta bancaria, en efectivo en un establecimiento autorizado o a través de una aplicación.

Por ser un flujo tan usado, también es un blanco frecuente de engaños. Conocer los canales habituales y verificar cada paso es la mejor defensa.

Los canales más comunes

En general, una remesa puede recibirse de tres maneras:

  • Depósito en una cuenta bancaria, por ejemplo mediante transferencia a tu CLABE.
  • Retiro en efectivo en una red de agencias o tiendas autorizadas, con identificación.
  • Recepción en una app o billetera digital, si ambas partes la usan.

Cada canal tiene costos, tiempos y requisitos distintos. Pregunta por adelantado qué necesitas para cobrar y cuánto se descuenta, porque la comisión y el tipo de cambio pueden cambiar el monto final.

Antes de recibir, confirma los datos

Antes de que llegue el dinero, acuerda con quien envía estos puntos:

  1. El nombre completo de quien envía y el canal exacto que usará.
  2. El monto que se enviará y el que recibirás después de comisiones y tipo de cambio.
  3. La fecha aproximada en que debería llegar, para saber cuándo esperar.
  4. El código, folio o referencia que te darán para cobrar.

Si alguien promete una cantidad mucho mayor a la que realmente se envió, o te pide un pago para liberar un depósito, desconfía. No es común que una remesa legítima requiera un pago adelantado.

Señales de fraude en envíos

Los engaños suelen aprovechar la urgencia y la confianza. Entre los más comunes están los supuestos depósitos que requieren pagar un “impuesto” o una “tarifa de liberación” antes de llegar, las llamadas que dicen ser de una empresa de envíos y piden tus datos, y los mensajes con enlaces para confirmar un envío.

Para comprobarlo, comunícate con el canal oficial del servicio que usa tu familiar, nunca con el número del mensaje. Y no compartas tu NIP ni los códigos que te lleguen al celular, aunque te digan que son para cobrar.

Cómo protegerte al cobrar

Recoge el dinero en lugares oficiales y lleva identificación vigente. Revisa el monto antes de firmar y guarda el comprobante. Si cobras en efectivo, hazlo en horarios y lugares conocidos, y evita mostrar grandes cantidades en la calle.

Si usas una cuenta bancaria, revisa que el depósito aparezca con el monto y el remitente esperados. Si algo no cuadra, reporta el movimiento al banco y guarda el folio.

Un plan sencillo para los envíos del mes

Define con tu familia un canal fijo, una fecha esperada y una cuenta de respaldo. Así, cuando algo se retrasa, sabes a quién preguntar y no caes en la prisa de un mensaje sospechoso. Tener un procedimiento claro es la forma más práctica de recibir remesas con tranquilidad. Además, guarda los comprobantes de cada envío en un solo lugar, ya sea en papel o en tu teléfono. Si algún día necesitas aclarar un pago, tenerlos a la mano te ahorrará días de búsqueda.