CoDi y DiMo: qué son y para qué sirven en México
Cada vez más personas pagan en la tienda, cobran una cuenta o le mandan dinero a un amigo con el celular, sin tocar efectivo. CoDi y DiMo son dos de los servicios que hacen posible esto en México, y conviene saber qué son antes de usarlos.
Qué es CoDi
CoDi, por Cobro Digital, es un sistema impulsado por el Banco de México para pagar y cobrar desde la aplicación del banco. Funciona sobre la infraestructura de pagos del país y lo ofrecen las instituciones financieras que se adhieren al servicio, por lo que no todos los bancos lo tienen de la misma forma.
En la práctica, el cobro se genera con un código QR, un enlace o una notificación en el celular. Quien paga escanea o acepta la solicitud y confirma el monto desde su propia app. Su uso más común es en comercios y en pagos de servicios. Para quien cobra, la ventaja es recibir el pago sin manejar efectivo ni depender de un cheque, siempre que el servicio esté disponible en su banco. Para quien paga, la ventaja es terminar la operación desde la misma app, sin tener que copiar una CLABE ni una tarjeta.
Qué es DiMo
DiMo es un servicio que se apoya en la misma base y permite enviar dinero usando el número de celular de la persona destinataria, en lugar de su CLABE. Es útil cuando conoces el número pero no tienes a la mano la cuenta completa, aunque depende de que ambas personas tengan el servicio habilitado en su banco.
Como el número de celular puede cambiar de dueño o estar asociado a otra cuenta, antes de enviar conviene confirmar el nombre que aparece en pantalla. La comodidad no reemplaza esa verificación.
Diferencias en la práctica
Estos servicios se parecen, pero no sirven para lo mismo. Te ayuda pensar en ellos así:
- SPEI: transferencias con CLABE, útiles para casi cualquier pago entre cuentas.
- CoDi: cobros y pagos con código QR o enlace, muy usado en comercios.
- DiMo: envíos con número de celular, pensados para personas que ya conoces.
Lo que cambia entre ellos no es la seguridad básica, sino la forma de identificar a quien recibe. Por eso el hábito de revisar el nombre y el monto aplica a todos.
Qué revisar antes de usarlos
Para empezar a usarlos sin sorpresas, sigue estos pasos:
- Confirma en tu app que tu banco ofrece el servicio y que está activado.
- Revisa si hay límites por operación o por día, y si el banco cobra alguna comisión.
- No apruebes solicitudes de cobro que no reconoces, aunque parezcan urgentes.
- Activa las notificaciones para ver cada movimiento apenas ocurra.
Las comisiones y límites dependen de cada institución y pueden cambiar, así que la fuente más confiable es el contrato o la sección de tarifas de tu banco. Si tu banco te ofrece el servicio, también puede explicarte cómo desactivarlo o cambiar el número de celular asociado, algo útil si cambias de teléfono o de línea.
Un hábito para cobrar y pagar con tranquilidad
Cuando alguien te pida que escanees un código o que confirmes un cobro, pregúntate si esperabas ese pago. Si la respuesta es no, detente y comunícate con esa persona por otro medio. Revisar tu estado de cuenta cada semana también ayuda a detectar cargos que no reconoces a tiempo para reportarlos.